El pasado 5 de febrero de 2026, La Jabonería de Vieytes volvió al aire con su primer programa del año, inaugurando una nueva temporada con la impronta que ya es marca registrada: conversación relajada, desvíos inesperados y reflexiones críticas sobre fenómenos sociales y culturales que circulan con fuerza en redes.
En este primer fragmento, los conductores Daniel Rossi y Cande Barco arrancaron con un intercambio casual sobre el inicio del año y los planes de vacaciones, un clima distendido que rápidamente derivó hacia temas de mayor densidad política y simbólica.
Durante la charla inicial, Rossi comentó su próximo viaje a Brasil, señalando que allí le habían hablado de una supuesta “revolución económica” vinculada al rol del país dentro de los BRICS. En ese marco, destacó la productividad industrial brasileña y atribuyó sus menores costos a la existencia de empresarios “nacionalistas” y dirigentes políticos decididos a no ser corruptos, una combinación que definió irónicamente como una “utopía en cualquier país latinoamericano”.
Como suele ocurrir en el programa, la conversación tomó luego un giro inesperado: Mariano Sánchez, prestando atención del tema que se estaba tratando en un programa de radio de Buenos Aires —interrumpido en la señal sanfesina por el programa «la jaboneria de Vieytes»— quiso darle continuidad, el tema era el origen de las palabras que coloquialmente remplazan a la palabra «ano«.
Allí se mencionaron términos como “ojete”, que es el agujero por donde pasan los cordones de las zapatillas, también se menciona “ocote” , modismo de origen mexicano que refiere a un pozo profundo donde antiguamente se enfriaban bebidas y que terminaron siendo usados como método de tortura en tiempos de revolución. No dejaron afuera «Upite» que, según Cande, tiene origen en Upitis, que justamente señala esa parte del cuerpo humano.
El eje central del fragmento llegó con el análisis del llamado “Favela Tour” en Rocinha, Río de Janeiro, una tendencia viral de comienzos de año en redes sociales. Los conductores describieron cómo turistas —principalmente extranjeros— pagan alrededor de 200 reales para sentarse en una terraza dentro de la favela mientras un dron los graba con música épica, mostrando el contraste entre la inmensidad del asentamiento y el paisaje urbano de Río. Lo que derivó en una reflexión más profunda sobre el fetichismo del turismo de la pobreza. Rossi y Barco pusieron el foco en cómo la precariedad se transforma en espectáculo, pensado para el consumo digital y despojado de contexto social.
En el cierre del bloque se recordó la producción del Canal 13 porteño sobre la vida de las personas que viven en asentamientos, la novela «1-5/18» del año 2021, que en su momento generaron críticas por “romantizar la pobreza”, pero sin dejar de destacar que fue la primera ficción nacional luego de que se declarará la cuarentena en Argentina.


