
El fútbol internacional vuelve a vibrar con una de las rivalidades más electrizantes del planeta. Ya se conocen los primeros semifinalistas del certamen y el destino ha querido cruzar a dos de las máximas potencias de Europa. España y Francia se verán las caras en un duelo que promete paralizar el mundo deportivo, luego de resolver sus respectivos compromisos de cuartos de final con altas dosis de drama, jerarquía y momentos inolvidables.
A continuación, analizamos cómo se gestaron ambas clasificaciones en una jornada que dejó goles de antología, héroes inesperados y una desafortunada lesión.
España venció a Bélgica sobre la hora con un Mikel Merino milagroso
La Selección de España selló un agónico y trabajado triunfo por 2-1 ante Bélgica en un partido de ida y vuelta que se resolvió en el último suspiro del encuentro.
El marcador lo abrió Fabián Ruiz para el conjunto español a los 11 minutos de juego. Tras una gran jugada colectiva y un disparo previo, el mediocampista estuvo atento para capitalizar el rebote en el área y decretar el 1-0 parcial. España dominaba el ritmo, pero los «Diablos Rojos» no bajaron los brazos.
Al cierre del primer tiempo, a los 41 minutos, Charles De Ketelaere apareció por sorpresa en el área tras un gran centro desde la derecha de Timothy Castagne, conectando un preciso cabezazo que batió a Unai Simón y estampó el 1-1 de la paridad.
La segunda mitad estuvo repleta de tensión. Bélgica inquietó con la velocidad de Jérémy Doku, mientras que España buscaba desequilibrar con la magia de Lamine Yamal y el desborde de Nico Williams. Sin embargo, el dramatismo aumentó cuando el arquero belga, Thibaut Courtois, tuvo que retirarse lesionado y entre lágrimas, encendiendo las alarmas en su selección.
Cuando todo parecía indicar que el partido se marcharía a la prórroga, llegó el momento de la redención española a los 88 minutos. Pau Cubarcí se animó con un gran remate que el arquero sustituto de Bélgica no logró contener con firmeza; el rebote quedó vivo en la boca del arco y, tras una disputa milimétrica, Mikel Merino empujó el balón al fondo de la red para sellar el definitivo 2-1 desatando la locura en el banquillo ibérico,.
Francia impuso su jerarquía ante Marruecos de la mano de Mbappé y Dembélé
En la otra llave de cuartos, la Selección de Francia demostró por qué es una de las candidatas indiscutibles al título tras vencer por 2-0 a Marruecos en un partido sumamente físico y táctico disputado en Boston.
La escuadra marroquí opuso una resistencia encomiable, sostenida por las intervenciones milagrosas de su arquero, Yassine Bounou «Bono», quien incluso le atajó un penal a Kylian Mbappé en la primera mitad, ganándole el duelo psicológico al astro francés con una espectacular tapada sin dar rebote.
Sin embargo, el poderío ofensivo de «Les Bleus» terminó rompiendo el muro africano en la segunda mitad. A los 59 minutos, Kylian Mbappé abrió el marcador con una genialidad individual dentro del área para poner el 1-0 tras dejar en el camino a la defensa marroquí,.
Solo seis minutos después, a los 65, Francia asestó el golpe de gracia: un contragolpe fulminante comandado por la derecha encontró a Ousmane Dembélé, quien definió cruzado con potencia para marcar el 2-0 definitivo,. Marruecos tuvo ocasiones claras para descontar sobre el final, incluyendo un cabezazo que la zaga francesa sacó casi sobre la línea de gol, pero no fue suficiente para evitar la eliminación.
Un choque de semifinales con pronóstico reservado
Con estos resultados, España y Francia se enfrentarán en una semifinal de ensueño. La frescura, el juego de posesión y la épica de la «Roja» se medirán ante la demoledora pegada, el rigor físico y las individualidades de la escuadra liderada por Kylian Mbappé. Sin duda alguna, se trata de una final anticipada donde no hay un favorito claro y que mantendrá en vilo a todos los fanáticos del balompié mundial.


