
El Mundial 2026 no para de darnos infartos. Por un lado, Bélgica revivió de entre los muertos tras remontar un 0-2 adverso ante un durísimo Senegal. Por el otro, Estados Unidos, el anfitrión comandado por Mauricio Pochettino, sacó chapa en Santa Clara, superó la expulsión de su delantero estrella y despachó 2-0 a Bosnia y Herzegovina para meterse de cabeza en los octavos de final.
Milagro en la prórroga: Bélgica eliminó a Senegal en un partido histórico
Lo de los Diablos Rojos fue una muestra de puro carácter. El encuentro arrancó torcido para los europeos. Senegal plantó cara desde el inicio y desnudó las falencias defensivas del equipo de Rudy García. A los 25 minutos, tras un remate que se estrelló en el poste, Diarrá estuvo pillo para capturar el rebote ante un inmóvil Thibaut Courtois y estampar el 1-0.
Bélgica no lograba acomodarse y el golpe de gracia parecía llegar antes del descanso: una contra letal agarró mal parados a los centrales belgas y el delantero senegalés metió un bombazo arriba para poner un letal Senegal 2 – Bélgica 0. Todo parecía liquidado y la eliminación tempranera era una realidad.
Sin embargo, en el segundo tiempo cambió la música. A los 40 minutos, cuando las papas quemaban, apareció el infaltable goleador Romelu Lukaku para empujar un centro llovido y marcar el descuento que encendió la ilusión. Apenas tres minutos más tarde, tras una tremenda jugada por la banda, el capitán Youri Tielemans metió un frentazo impecable para sellar un agónico 2-2 que mandó el partido al alargue.
Ya en el tiempo extra, la tensión se cortaba con un cuchillo. Senegal tuvo sus chances, pero la jerarquía belga pesó más. Tras una falta indiscutible dentro del área sobre el propio Tielemans, el árbitro cobró penal apoyado por el VAR. Con una frialdad absoluta, Tielemans marcó el 3-2 definitivo desde los doce pasos, desatando la euforia y asegurando la heroica clasificación belga a la próxima ronda.
Estados Unidos pisa fuerte: Golazo de Tillman y boleto sellado
En el Levi’s Stadium de Santa Clara, la Selección de Estados Unidos reafirmó su gran presente en este certamen internacional. El conjunto norteamericano pegó primero en un trámite sumamente físico. El marcador se abrió gracias a la presión alta y una genialidad colectiva: tras un taco exquisito de Tyler Adams que rompió líneas, la pelota derivó en una serie de rebotes y Folarin Balogun arremetió con todo para poner el 1-0 parcial.
El partido parecía controlado, pero llegó el drama: el propio Balogun cometió una durísima infracción que, tras ser revisada, le costó la expulsión directa. Con diez hombres y mucho tiempo por jugar, el panorama se tornaba oscuro frente a una Bosnia que adelantaba sus líneas.
Fue allí donde apareció la magia de Malik Tillman. El talentoso mediocampista se vistió de héroe a falta de ocho minutos para el cierre. Ejecutó un tiro libre magistral por encima de la barrera que dejó sin respuestas al arquero Ibrahim Šehić. Un auténtico golazo que sentenció el Estados Unidos 2 – Bosnia 0 definitivo. El «Capitán América» y los suyos aguantaron con alma y vida, desataron la fiesta local y ya piensan en los cruces de eliminación directa.
El fútbol internacional nos regala dos historias completamente distintas pero con el mismo desenlace: la mística y la jerarquía individual pesan cuando la pelota más quema. ¡Se vienen unos octavos de final que van a estar para alquilar balcones!


