​¿Por qué se le escapó la punta al Sabalero? El análisis del empate de Colón ante Mitre

​El Cementerio de Elefantes se vistió de fiesta una vez más, en una cita dominical que ya se volvió un ritual para el pueblo futbolero santafesino. En la previa, el clima en los accesos al estadio de Colón de Santa Fe mezclaba la ansiedad habitual por mantener el liderazgo de la categoría con los comentarios de color del fin de semana, desde el automovilismo hasta el próximo aniversario de la primera estrella del club. Sin embargo, en el verde césped, la historia tuvo un sabor agridulce: Colón empató 1 a 1 frente a Mitre de Santiago del Estero en el marco de la Primera Nacional y dejó pasar una oportunidad de oro para consolidarse en lo más alto de la tabla de posiciones.

​Un primer tiempo a puro ritmo sabalero

​Desde el pitazo inicial, el conjunto dirigido por Ezequiel Medrán salió a imponer las condiciones del juego. Con un mediocampo movedizo y una propuesta ofensiva clara, el local justificó rápidamente su protagonismo en el partido. El gran argumento futbolístico de Colón en la primera mitad estuvo en la verticalidad y el desequilibrio individual, sostenido principalmente en el excelente desempeño y la sociedad entre Darío Sarmiento y Nacho Lago.

Darío Sarmiento, el talentoso extremo que empieza a marcar diferencias notables en la categoría gracias a su jerarquía y pasado internacional, se convirtió en una pesadilla para la defensa de Mitre. Su capacidad para romper líneas y asociarse con el goleador del equipo inclinó la balanza. Tras varias aproximaciones concretas, la alegría llegó a las tribunas: Nacho Lago ratificó su racha dulce con el arco y definió para poner el 1 a 0 parcial. Con este resultado transitorio, Colón escalaba a la punta de la Primera Nacional en soledad, superando la línea de un sorprendente Bolívar en la discusión de arriba.

​El entretiempo y la premonición de la tribuna

​A pesar del dominio futbolístico y de un Mitre de Santiago del Estero que prácticamente no había lastimado, el murmullo en la platea sabalera durante el descanso dejaba una advertencia flotando en el aire: «Hay que meter el segundo gol, porque ellos se van a venir». El fútbol suele castigar la falta de contundencia, y las predicciones de los hinchas terminaron siendo dolorosamente acertadas en la etapa complementaria.

​En el segundo tiempo, la intensidad del equipo local mermó considerablemente. Colón le entregó la posesión de la pelota al conjunto santiagueño y comenzó a replegarse peligrosamente. El rendimiento defensivo del Sabalero dejó dudas, especialmente con rendimientos bajos en la zaga que preocuparon visiblemente al cuerpo técnico de Medrán en el banco de suplentes.

​Polémicas arbitrales y la falta de efectividad

​Al la baja efectividad de Colón se le sumó un factor que despertó el malestar de todo el estadio: el arbitraje de Álvaro Carranza. El juez del partido comenzó a inclinar la cancha cobrando de manera sistemática las jugadas divididas a favor de la visita. Cabe destacar que Carranza ya arrastraba un historial muy adverso para el conjunto santafesino, todas derrotas, ante rivales como Gimnasia de Jujuy, Chaco For Ever y Deportivo Morón.

​Aprovechando el bache futbolístico del local, Mitre adelantó sus líneas y presionó más arriba. Tras una pérdida en la salida, el conjunto visitante facturó y decretó el 1 a 1 definitivo. Golpeado por el impacto, Colón reaccionó con orgullo herido y generó situaciones claras sobre el cierre del encuentro para quedarse con los tres puntos. No obstante, la fortuna tampoco estuvo del lado sabalero: dos pelotazos en el palo le negaron el festejo final a la hinchada.

​La palabra de los protagonistas: Autocrítica y dolor por los puntos perdidos

​Al término del partido, las sensaciones en el vestuario local eran de frustración por haber hecho méritos que no se reflejaron en el marcador. El director técnico, Iván Medrán, expresó su dolor en conferencia de prensa:

«Hicimos el mérito suficiente como para lograr algo más. Creo que Colón se pudo imponer a nivel futbolístico y creamos bastantes situaciones concretas de gol como para marcar la diferencia. Con un análisis más tranquilo visualizaremos el partido con mayor claridad, pero queda ese dolor inmediato de saber que el equipo puso todo para ganarlo y no se pudo».

​Por su parte, la figura y goleador de la tarde, Nacho Lago, coincidió en el diagnóstico y asumió la autocrítica por el bajón de rendimiento en la segunda mitad:

«Seguramente haya cosas que corregir. Creo que fueron minutos donde todo el equipo bajó un poco la intensidad, no cuidamos la pelota y se la entregamos a ellos. Más allá de si hacíamos un gol más o no, considero que hay otras cosas por revisar». Asimismo, el delantero elogió el nivel de su compañero de ataque: «Darío Sarmiento es un jugador increíble, tiene una calidad que demuestra en qué clubes ha jugado. Para nosotros es importantísimo y hace mucha diferencia; espero que con el correr de los partidos siga sumando confianza».

​Con este resultado, el torneo de la segunda división del fútbol argentino se vuelve cada vez más cerrado. A Colón se le escaparon dos puntos clave en su fortaleza y ahora deberá trabajar en la regularidad de los 90 minutos si quiere abrochar el tan ansiado regreso a la máxima categoría.

Noticias relacionadas

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.