
La fase de grupos de la Copa del Mundo 2026 nos acaba de regalar una jornada memorable llena de drama, estrategia y clasificaciones épicas en los partidos de la Fórmula M69 y M70. Por un lado, la jerarquía táctica de Sudamérica se impuso ante las potencias europeas; por el otro, el continente africano celebra una remontada que quedará en los libros de historia del fútbol internacional.

Colombia frena a la Portugal de CR7 y se adueña del liderato del grupo
En un partido de altísima intensidad, la selección de Colombia igualó 0-0 ante la selección de Portugal, un resultado estratégico que le bastó al conjunto dirigido por Néstor Lorenzo para consolidarse como líder de grupo.
El encuentro estuvo marcado por el protagonismo indiscutible de las figuras colombianas. James Rodríguez y Juan Fernando Quintero dieron una auténtica cátedra de conducción y visión de juego, dominando el mediocampo y encontrando los espacios que desgastaron física y mentalmente al conjunto luso. La ofensiva cafetera generó serias opciones de peligro bajo los pies de Luis Díaz, Jhon Arias y Luis Suárez, a quienes les faltó solo una pizca de puntería para romper el marcador, sumado a un gol agónico anulado por una milimétrica posición adelantada de Davinson Sánchez tras la revisión del VAR.
Por su parte, Portugal confió en el peso de Cristiano Ronaldo y los destellos de Rafael Leão, pero se topó con un muro. La gran figura defensiva fue el arquero colombiano Camilo Vargas, quien tuvo una redención absoluta con una atajada monumental ante un zapatazo de Rubén Neves, sellando un cero de oro. Con este liderato asegurado, la selección de fútbol de Colombia sella un camino brillante y ya se prepara para la fase eliminatoria de los dieciseisavos de final, donde tendrá que medir fuerzas en un choque electrizante contra Ghana. Mientras tanto, los comandados por CR7 avanzan como segundos y protagonizarán un clásico europeo de alto voltaje al enfrentar a Croacia.
RD Congo remonta a Uzbekistán y logra una clasificación histórica
La verdadera epopeya de la jornada se vivió con la República Democrática del Congo, que consiguió una clasificación histórica a los dieciseisavos de final tras vencer de manera categórica por 3-1 a la selección de Uzbekistán.
El panorama comenzó de la peor manera para los africanos. A los 10 minutos de juego, John Mudarov sorprendió al mundo con un golazo sin ángulo que puso en ventaja a los uzbekos. En ese instante de la tarde, RD Congo quedaba virtualmente eliminada en la cuarta posición de su zona. Sin embargo, la reacción del equipo dirigido por Sébastien Desabre fue letal.
El quiebre del partido llegó en la segunda mitad con un penal clarísimo cometido por Kusanov. El delantero Yoane Wissa asumió la responsabilidad y con total frialdad marcó el 1-1 desde los doce pasos. Aunque el empate aún los dejaba fuera por criterios de desempate de los mejores terceros, el empuje congoleño no cesó. Pocos minutos después, Fiston Mayele apareció de forma fantasmal en el área tras un rebote para desatar la locura y firmar el 2-1 que les daba el boleto a la siguiente fase. Ya en tiempo de descuento, nuevamente Wissa, la gran figura de la cancha, firmó su doblete para decretar el 3-1 definitivo.
Este tercer gol cambió completamente la matemática del torneo: gracias a la diferencia de gol, RD Congo clasificó no solo como un sobreviviente, sino como el mejor tercero de toda la competencia, desplazando de forma definitiva a Corea del Sur. Tras este milagro futbolístico, el seleccionado africano ya tiene su próximo gran objetivo en el horizonte: enfrentar a la poderosa Inglaterra en un duelo que promete paralizar el certamen.


